miércoles, 20 de octubre de 2010

Capitulo 1.

Esa tarde que yo creia que iva a ser normal, sali de casa, como un Sabado cualquiera, feliz, feliz de que por fir fuera fin de semana. Al bajar la cuesta, emepezo el frio viento, empeze a temblar, pero seguia contenta. Note fria la nariz, y me la rasque. Estaba esperando en la rotonda a Lorena. No viene, pasa media hora, y todavía no llega. La llamo, pero ella no contesta, empiezo a preocuparme. Voy llendo hacia su casa. En un cuarto de hora llego a su puerta. Hay una ambulancia en la puerta, y la veo, ahí, tumbada, sin fuerzas, con los ojos cerrados. Voy corriendo, con las lagrimas resbalandome por las mejillas. Grito su nombre, ella no responde. No me dejan entrar en la ambulancia. Yo lloro. Un señora me agarra y me consuela. Cuando me encuetro más calmada, me cuenta lo que a pasado. Yo sabía que no era su mejor momento, pero no creia que iria a parar a ese extremo. Sabía que bebia, pero no creia que tanto. Sabia que fumaba, pero no tanto. Yo creia que sabia todo, pero realmente no sabia nada. Me siento en un banco y intento consolarme. A la hora me encuetro mejor. Decidida a hacer lo que iria a hacer. Me levanto, me seco las lagrimas y me aliso el pelo alborotado. Avanzo con paso tembloroso. Mareada por la circustancia. Me se el camino, me lo se de memoria, tantas veces la e acompañado. Ella feliz y yo mirandola riendome con ella. Llego a esa puerta vieja, con ese rojo descascarillado. Llamo, pero nadie me abre. Se que hay alguien, siempre hay alguien. Vuelvo a llamar, pero esta vez más fuerte. Me siguen sin abrir. Al final pierdo la paciencia y entro sin permiso. Nadie parece sorprenderse de verme hay. Ultimamente me pasaba ahí las tarde. Empiezo a toser, aún hay mas humo de lo normal. Al fondo estan todos sentados. Escuchando música. Ignorantes a lo que acaba de pasar. Yo avanzo segura pero temlorosa a la vez. Me vuelo a alisar el pelo. Y entonces el se gira. 

-Ei, muñeca – Me dice y me agarra de la mano.
-No soy tu muñeña – Le espeto y me suelta rapidamente. 
-Que te pasa? - Me pregunta sorprendido a mi reacción. 
-Ven – Y el sin preguntarse porque, me sigue.

Me lo llevo a una esquina, hay donde nadie nos pueda ver ni oir. Y el me besa, cariñosamente, bueno, lo intenta, y yo me aparto. Me aparto y lo admite. Miro al suelo y sin pensarlo dos veces. Le doy un bofetón y me marcho de ahí.
Fuera empieza a llover. Y otra vez vuelven las lagrimas y las faltas de aire. Me apollo en una pared. Y ahí veo sus nombres. Y uno tachado. Lorena y Hugo. Hugo esta tachado. Se quien lo tacho y no me sorprede. Mi mejor amiga, que despues de todo me perdono. Pero la que no se perdona soy yo. Soy yo la que la a llevado a que ahora este en una cama de hospital en coma. Cierro los ojos y le pido perdon una y otra vez. Alguien me abraza, abro los ojos. Y ahi le encuetro. Mi hermano, mi hermano, el que siempre esta ahi cuando le necesito. Me seca las lagrimas y me sonrie. Me dice que no pasa nada, pero yo se que pasa todo.
Me lleva a casa y yo me meto en la ducha. El agua esta ardiendo, pero eso me da igual, el frio me esta matando. Espero un cuarto de hora, pero todavía el agua no se a llevado la culpabilidad que me esta matando por dentro. Me siento en el suelo de la ducha. Y pienso en la tarde en la que cambio todo.

Hugo me abraza con amor, y me besa en la mejilla, le cojo de la mano y el me la aprieta. El sol de verano me calienta agradablemente la cara y el sonrie. El me besa en los labios. Depues nos reimos por cualquier tonteria. Nos levantamos, caminamos por el tranquilo parque. Me invita a un helado y yo sonrio. Le beso en los labios. Y cuando levanto la vista. Ella esta ahi, con las lagrimas en los ojos. Mirandonos sin terminas de creerselo. Yo le suelto la mano. Intento decir algo, pero ella se gira y se va. Intento seguirla, pero Hugo me agarra y me dice que espere a que se calme.

Si, Hugo y Lorena eran novios. Lo eran hasta que Hugo y yo nos enamoramos, si se puede llamar eso a lo que sentiamos. Al mes ella me perdono. Pero nunca supe lo mal que lo paso hasta este momento. Lo mal que lo paso y lo mal que lo esta pasando.
Yo nunca le ubiera echo eso si yo de verdad creeria que ella le queria. Ella me repetio cada día por lo menos seis veces de que el le artaba y que de que en cualquier momento lo dejaria. Lo tendria que haber adivinado, pero no queria pensar lo contrario. No queria pensar que ella le queria tanto que se engañaba diciendo eso. Y asi cometi mi mallor error.
Al mes, Lorena me perdono. Y me sentia tan feliz. Sabia que fumaba, eso me sorprendia, ya que nunca habia fumado antes, habia empezado en ese largo mes.
Uff, cada vez me sentia mas arrepentida de haberle pegado ese bofeton a Hugo. Sabia que no se enfadaria, pero tambien sabia que la culpa era mia. Pero le echaba tanto en cara el haberme echo enamorarme de el. Y que eso trajera tantas cosas consigo...

-Nina! - me llaman desde el otro lado de la puerta. Salgo de la ducha y abro lentamente la puerto. Y ahi le veo. El me abraza, y yo me quede en sus brazos. - Estas bien? - Me pregunta Leo.
-Si, estoy mejor – <ahora que estoy a tu lado> pienso para mi y sonrio.

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