Todo el mundo cree que es fácil, yo también lo creía, creía que cuando quisiera, podría decir basta y parar. Pero ahora, con menos de un mes a tu lado, no puedo separarme de ti. Y aunque tenga arcadas y ganas de tirarme a la cama y no levantarme, pienso en ti. Y mira que la gente me decía que no eras bueno, pero yo no escuche, y caí en la tentación, como muchos otros. Ahora, bajo la vista, cuando la gente me dice No caigas, no caigas. Ya lo e echo pienso. Y me arrepiento tanto. Y todo por sustituir otra cosa. Ahora, tengo que hacerlo a escondidas, en mi habitación a la noche, sentada en el tejado para que mi madre no me pille. Y después masticar chicle y rociarme de colonia, pero nunca se va. Y cuando te tengo en los labios pienso, realmente alguna vez mi madre se imaginara que estoy haciendo esto a sus espaldas? No lo creo, ella confía en mi, y me da rabia romper esa confianza. Cuando me voy de vacaciones, pienso en como lo pasare. Fatal. Estaré de los nervios deseando volver. Y cuando vaya a correr, que? No podre respirar? Y cuando sea mallor y encienda uno delante de mi madre, pondrá cara de decepción? O hará como si nada? No lo sé. Pero no me veo capaz de dejarlo. No teniendo al rededor a tanta gente fumadora, gente, que aunque sepa como yo que les va a matar piensa, cuando quiera lo dejo. Pero después no es tan fácil, cuando lo intentas, te pones de los nervios. Y todo por sustituir el enganche que tenía hacía el, tube que hacer caso, dejalo pasar. Pero no, yo tuve que hablar y preguntar. Preguntar para recibir la respuesta que nunca llegara...

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